Yo soy de las que juzga por la apariencia. Sí lo soy.
Hace días fui al cine a ver la peli en la que salen Will Smith e hijo, Después de la Tierra, es una cochinada. Lo que me gusta de ir al cine es el rollo de comer chucherías. En esta ocasión no me pasé tanto de lanza: una crepa de jamón y queso crema, palomitas mitadenchilosas-mitadsaladas grandes y un refrescote.
Mientras mi hermana compraba mi crepa, yo me fui por las palomitas. Escogí la fila con menos gente y me paré atrás de la pareja melosa. Y entonces lo sentí. Una presencia fea atrás de mi. Eso que sientes cuando eres la mira de otra persona. Tenía que voltear porque sentía algo en el pecho que me apretaba y que sólo volteándo se me quitaría. Y lo hice.
Mi mente hizo un scanner completo del individuo en un segundo. Tiempo que tomé en girar mi cabeza de nuevo a la pareja melosa que ya acababa sus compras.
Cuando digo cholo, la imagen que se me viene a la memoria es como el aspecto de este fulano. Shorts largos y aguadotes. Calcetas arriba de a media pierna. Tenis. Playerotas y mangas no tan largas que dejan ver una piel llena de tatuajes. Rapados con la cero y un bigotillo sin chiste. Mirada fija y atemorizante, como si en cualquier momento te fueran a atacar. Así era este hombre.
-Me das un combo cuates de... ¿se puede mitad acarameladas y mitad enchilosas?-
-Claro que sí-
-Ah. Bueno, entonces dame un combo cuates de mitad enchilosas y mitad acarameladas... no, mejor mitad acarameladas y mitad saladas.... no, mejor ¿se puede poner los tres?-
-No-
-Bueno, entonces dame mitad enchilosas y mitad saladas-
-Sabor de refrescos-
-Cola, los dos-
Mientras "Lucía" servía los refrescos, recordé que atrás de mi había un hombre, cuya presencia me hacía sentir cosas en el pecho. Cosas malas, no de esas cosas bonitas que a veces siente uno.
En fin, pagué y fui a lo de las crepas. Mi hermana ya venía de regreso. Nos encontramos en el camino y le dije que me acompañara a echarle salsa a las palomitas.
En eso estaba cuando llega el individuo de nuevo y se pone a echarle tomate y catsup a su hot dog. Noto que me ve y yo me volteo con la Kathy. Ella se va y me deja sola. Volteo y sonrío con el hombre y el me corresponde. No sé que hacer, y en eso, se me acerca:
-Me saludas a tu prima-
-¿Qué? ¿A qué prima?-
-A la Gabhy. Soy Manuel, ¿no te acuerdas de mi?-
-Ahh!-
Un montón de recuerdos vienen a mi memoria.
-Sí, yo le digo cuando la vea.
Él se va. Siento una tranquilidad y en eso llega mi hermana.
-¿Qué quería ese fulano?- me dice
-Ah, es el Manuel el ex de la Gabhy. Que le mandara saludos.
-Ah. Órale.
Fin.
sábado, 15 de junio de 2013
viernes, 17 de mayo de 2013
El papá de Fabiola
Íbamos juntas en la primaria. Fabiola era mi mejor amiga. Así como cuando uno tiene mejores amigos en la primaria. También estaban Susana, Ana María y Janeth. Éramos la bolita.
Fabiola y yo vivíamos cerca del palacio de gobierno. Mi casa era de esas de fachada chica y con un pasillo largo. En tiempos de lluvia, aprovechábamos el agua, lo mojado y ese pasillo. Me deslizaba por todo lo largo de rodillas mientras mi hermana échaba agua con una cubeta para hacer el deslice más fácil. Eran horas de diversión garantizada.
La Fabi tenia alberca. Cuando hacía calor nos invitaba a pasar la tarde en su casa. En la alberca. En calzones. Una vez no lo planeamos y nos fuimos todas, sin persmiso. No llevábamos traje de baño y el calor nos obligó a meternos en calzones y corpiños. Ya todas teníamos chichis y unos que otros pelillos en la pussy. Muy divertídas estábamos cuando escuchamos al papá de Fabiola gritar. Se enojó porque nos vio en calzones. Ahora que lo pienso, tal vez la situación debió haberle exitado un poco y decidió parar mientras podía. Tal vez.
En fin, el papá de la Fabi nos regañó bien feo. Que si no pedimos permiso, que si nuestros papás preocupados, que si no avisamos. Regaño de papá.
De volada le hablaron a nuestros respectivos padres para que fueran por cada una y así pasó. Y así es como recuerdo al papá de la Fabiola, bien encabronado por bañarnos en calzones en la alberca...y muerto.
No mucho después del evento de la alberca el señor tuvo un accidente en carro y se murió. Un poste le alcanzó a atravesar la cabeza. Dicen que murió instantáneamente. Fui al funeral.
Fue ahí mismo en la sala de la casa de la Fabi. Ahí lo pusieron en un ataúd y muchas flores por todos lados. Había una fila que la gente estaba haciendo para ir a ver al muerto en el ataúd. Era la primera vez que iba a un funeral. No se ni por qué mi mamá me dejó ir sola. Pues me puse a hacer fila también para ver al muerto. Y lo vi.
La cara era como un rompecabezas pegado con silicón. Tenía como un parche en la frente que estaba mal sellado porque por las orillitas se podía ver hilitos de algodón que salían de adentro. Tenía un color de piel muy artificial, como con mucho maquillaje. Me acuerdo haber pensado "¿por qué estoy viendo esto?".
Después del papá de Fabiola no he visto a otro muerto en un ataúd.
Fabiola y yo vivíamos cerca del palacio de gobierno. Mi casa era de esas de fachada chica y con un pasillo largo. En tiempos de lluvia, aprovechábamos el agua, lo mojado y ese pasillo. Me deslizaba por todo lo largo de rodillas mientras mi hermana échaba agua con una cubeta para hacer el deslice más fácil. Eran horas de diversión garantizada.
La Fabi tenia alberca. Cuando hacía calor nos invitaba a pasar la tarde en su casa. En la alberca. En calzones. Una vez no lo planeamos y nos fuimos todas, sin persmiso. No llevábamos traje de baño y el calor nos obligó a meternos en calzones y corpiños. Ya todas teníamos chichis y unos que otros pelillos en la pussy. Muy divertídas estábamos cuando escuchamos al papá de Fabiola gritar. Se enojó porque nos vio en calzones. Ahora que lo pienso, tal vez la situación debió haberle exitado un poco y decidió parar mientras podía. Tal vez.
En fin, el papá de la Fabi nos regañó bien feo. Que si no pedimos permiso, que si nuestros papás preocupados, que si no avisamos. Regaño de papá.
De volada le hablaron a nuestros respectivos padres para que fueran por cada una y así pasó. Y así es como recuerdo al papá de la Fabiola, bien encabronado por bañarnos en calzones en la alberca...y muerto.
No mucho después del evento de la alberca el señor tuvo un accidente en carro y se murió. Un poste le alcanzó a atravesar la cabeza. Dicen que murió instantáneamente. Fui al funeral.
Fue ahí mismo en la sala de la casa de la Fabi. Ahí lo pusieron en un ataúd y muchas flores por todos lados. Había una fila que la gente estaba haciendo para ir a ver al muerto en el ataúd. Era la primera vez que iba a un funeral. No se ni por qué mi mamá me dejó ir sola. Pues me puse a hacer fila también para ver al muerto. Y lo vi.
La cara era como un rompecabezas pegado con silicón. Tenía como un parche en la frente que estaba mal sellado porque por las orillitas se podía ver hilitos de algodón que salían de adentro. Tenía un color de piel muy artificial, como con mucho maquillaje. Me acuerdo haber pensado "¿por qué estoy viendo esto?".
Después del papá de Fabiola no he visto a otro muerto en un ataúd.
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